Una operación puede tener buenos sistemas y, aun así, trabajar con información fragmentada. El problema aparece cuando cada área observa una versión diferente de lo que está ocurriendo.
1. El mismo dato tiene más de una versión
Si inventario, logística y gestión trabajan con registros distintos, cada decisión empieza con una discusión sobre cuál información es correcta.
2. Las alertas necesitan validación manual
Cuando una señal debe reconstruirse en planillas o mensajes antes de actuar, el tiempo ganado por la tecnología vuelve a perderse en el proceso.
3. El resultado se conoce cuando ya ocurrió
Un tablero que sólo explica el pasado ayuda a comprender, pero no necesariamente permite anticiparse.
Conectar sistemas no es sumar pantallas: es lograr que la información llegue a la persona indicada en el momento en que todavía puede decidir.

